Silleando por la vida

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Silleando por la vida, por Cristina Martínez Chueca

Madrid.

Más de 789 millones de páginas aparecen en Google sobre Madrid: actividades, espacios, servicios, comercios, parques, museos, risas, tiempos, música, cine… Qué veraz parece resultar su slogan “de Madrid al cielo” con tantas ofertas disponibles.

Sí, de Madrid al cielo; pero como ya escribí una vez, de Madrid al cielo con escaleras, y, si no las puedes subir, prepárate para lo que venga.

Una de las cosas que más me llamó la atención cuando comencé a usar la silla de ruedas fue contemplar cómo esta ciudad que hasta entonces tanto disfrutaba y admiraba se envolvió, de pronto, con un abrupto cristal. Atónita, contemplé su transformación en un monstruoso escaparate que deja ver las ofertas, incluso oír las risas y oler las comidas y… nada más. Siempre como un gran, hermético e inaccesible escaparate. Yo era la misma, el mismo nombre y la misma cara… sólo hubo un cambio: la silla; y eso hizo que la ciudad cambiara.

Dejé un tiempo de asistir a los cumpleaños de mis amigos (la mayoría de los sitios eran inaccesibles), dejé un tiempo de asistir a conciertos (la mayoría de los locales eran inaccesibles), dejé un tiempo de comer con mi familia (no era fácil encontrar restaurantes accesibles) y dejé demasiado tiempo que esta ciudad me dejara al otro lado del escaparate con sus abruptas aceras, sus innombrables escaleras, sus pequeñas puertas y sus imposibles rampas.

Así que, en esta situación, a mí sólo se me ocurren tres posible opciones:

1) quedarse en casa;

2) enfadarse con el mundo;

3) buscar y luchar alternativas.

Yo me quedo con la tercera. Y por eso comienzo a escribir en este espacio que agradezco que me hayan ofrecido, y por eso espero que sea un espacio de todos y de todas.

Lo primero que da fuerza es saber que hay opciones (sí, como las brujas: “haberlas haylas”). Existen lugares maravillosos y accesibles, espacios de ocio y cultura sin limitaciones ni condiciones… sólo hay que saber buscarlos y tener la suerte de encontrarlos. Y como reivindico que en cuestiones del tiempo no debería entrar el factor suerte, podemos crear desde aquí un espacio que nos señale, con un mínimo filtro, restaurantes, cines, cafeterías, tiendas, museos, conciertos, actividades…

No debemos olvidar nunca que todo lo que tenemos en nuestra vida, todo lo que consideramos normal, puede ser algo nuevo y no imaginado por otra persona. Conocer un sitio donde hagan pollo con almendras y tenga una rampa accesible, entrar en el teatro, encontrar un lugar en la playa con sillas híbridas y baños accesibles, asistir a conciertos, volar en parapente, disfrutar de un bonito atardecer… Hay experiencias que no sólo deben servir para enriquecer nuestra vida, también deben ser compartidas por quien quiera o pueda aprovecharlas, y creo que, sólo así, nuestras propias vidas se hacen de verdad grandes.

Y por eso este espacio no va a ser mío, va a ser de todo el que tenga algún sitio que recomendar, algún truco que contar o, simplemente, algo que decir. Yo iré escribiendo sobre lugares y actividades que he realizado, y también incluiré algunos de los “apaños” que a mí me están haciendo la vida más fácil, “más mejor”. Pero yo sólo soy yo, así que este espacio se hará valioso sólo cuando el yo sea un nosotros, cuando este espacio sea nuestro espacio.

Porque además de, legítimamente, tener el derecho de disfrutar del propio tiempo con la tranquilidad y el sosiego necesario que dan las alternativas, creo que tenemos el deber de disfrutarlo, de salir a la calle, hacernos ver, recordar que estamos aquí (siempre hemos estado), y que nadie olvide que es por nosotros (los que somos, los que estamos) y que es por los que puedan estar. Es, en definitiva, por todos.

Yo ya no paseo por las calles: yo silleo las calles. Y silleando estoy aprendiendo a descubrir un nuevo Madrid que empieza a romper cristales. Y desde aquí hago de mis palabras mi mazo para seguir rompiendo, y confío en que pronto sillear por la ciudad sea tan fácil como caminar por ella.

Gracias.

Hasta pronto.

 Cristina Martínez Chueca, Madrid, 5 de abril de 2017

Publicado en ADEMMadrid (Asociación de Esclerosis Múltiple Madrid) el 5 de abril de 2017

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